- cuando llevamos el sol de cara al amanecer o al atardecer
- con el parabrisas empañado
- con hielo en las ventanillas
Explicación del asistente IA
Has respondido correctamente porque todas las situaciones mencionadas aumentan el riesgo de accidente en la conducción.
Cuando llevamos el sol de cara al amanecer o al atardecer, la luz intensa puede deslumbrarnos y reducir nuestra visión, dificultando ver otros vehículos, señales o peatones.
Un parabrisas empañado reduce claramente la visibilidad, haciendo más difícil juzgar distancias y detectar peligros a tiempo.
Finalmente, el hielo en las ventanillas limita la vista aún más, y además indica que las condiciones exteriores son frías y posiblemente resbaladizas, aumentando el riesgo de perder el control del vehículo.
Por eso, es fundamental asegurarse de tener buena visibilidad y tomar precauciones en estas circunstancias para evitar accidentes.